1 B la arquitecta visitó el pueblo con sus estudiantes.
The idea came casi por casualidad when Lucía took her students to study the village's stone houses (llevé a mis alumnos al pueblo). The visit was her idea; the mayor only went round with them (nos acompañó durante toda la visita). The council bought the houses after that visit, once they had decided to act (Así que nos pusimos a trabajar).
2 A había que actuar antes de que las casas desaparecieran.
The mayor asked what use studying the houses was if they would all have collapsed in ten years, and her answer was Así que nos pusimos a trabajar. He was not saying the houses were not worth studying; he meant that studying them would not stop them falling down. Nobody suggests the students should live there.
3 C trabajaron estudiantes de arquitectura.
Los propios alumnos participaron en las obras durante los veranos. The design kept the traditional materials, which rules out a, but added insulation, heating and internet, so the houses did not stay as they were.
4 C Con fondos europeos y de las administraciones locales.
A European grant covered half the budget, El resto lo pusieron el ayuntamiento y la diputación provincial. The banks refused to lend anything, and the European money was only half of it.
5 A que costara encontrar familias interesadas.
El segundo problema, que no esperábamos, fue encontrar a las familias: they thought people would queue for cheap houses. The school was about to close, but the council negotiated to keep it open, so it did not close. The houses were bought cheaply, which rules out c.
6 B conseguir que los nuevos vecinos se queden.
Lo difícil es crear las condiciones para que la gente se quede, which is why the next project is a shared workspace. She calls restoring houses la parte fácil, the opposite of a.
Lucía: Buenas tardes a todos y gracias por invitarme. Me han pedido que les hable del proyecto que empezamos hace cinco años en un pueblo de la provincia de Teruel que en los años sesenta tenía casi mil habitantes y que, cuando llegamos, apenas tenía ochenta. La mayoría tenía más de setenta años.
Lucía: La idea surgió casi por casualidad. Yo daba clases en la escuela de arquitectura de Zaragoza y llevé a mis alumnos al pueblo para que estudiaran sus casas de piedra. Muchas estaban vacías y medio hundidas. El alcalde, que nos acompañó durante toda la visita, nos hizo una pregunta que no se me olvida: ¿de qué sirve que estudiéis estas casas, si dentro de diez años se habrán caído todas?
Lucía: Así que nos pusimos a trabajar. El ayuntamiento compró seis casas abandonadas a precios muy bajos, y nosotros diseñamos su rehabilitación respetando los materiales tradicionales, pero con aislamiento, calefacción y conexión a internet. Los propios alumnos participaron en las obras durante los veranos, y aprendieron más allí que en muchas asignaturas. Algunos vecinos mayores les enseñaron a trabajar la piedra como se hacía antes.
Lucía: El primer gran problema fue el dinero. Los bancos no querían prestar nada para un proyecto así, y al final conseguimos una ayuda europea para zonas despobladas que cubría la mitad del presupuesto. El resto lo pusieron el ayuntamiento y la diputación provincial.
Lucía: El segundo problema, que no esperábamos, fue encontrar a las familias. Pensábamos que la gente haría cola para conseguir una casa barata en un pueblo tan bonito, y no fue así. Al primer anuncio solo se presentaron dos familias, y una de ellas se echó atrás. Mucha gente quiere vivir en el campo, pero necesita un trabajo, un colegio para sus hijos y un médico cerca. Por eso, antes de entregar las casas, el ayuntamiento negoció con el gobierno regional para mantener abierta la escuela, que estaba a punto de cerrar.
Lucía: Hoy viven en el pueblo cinco familias nuevas, con nueve niños en total. Tres de ellas han encontrado trabajo en la comarca, y las otras dos han abierto sus propios negocios: una panadería y un pequeño taller de reparación de bicicletas. No es una cifra espectacular, pero para un pueblo de ochenta habitantes supone un cambio enorme.
Lucía: ¿Qué hemos aprendido? Que rehabilitar casas es la parte fácil. Lo difícil es crear las condiciones para que la gente se quede. Por eso nuestro próximo proyecto será un espacio de trabajo compartido en la antigua casa del médico. Las viviendas vendrán después.