1 B Una taza de té y un cruasán
The woman orders un café con leche and changes her mind at once: Mejor un té. She then asks for una tostada con tomate, but the waiter says ya no nos queda pan, so she has un cruasán instead. Option a keeps both of her first choices, and c keeps the toast the café cannot make.
2 C Una camisa lisa de color azul claro
The man likes the white shirt, but the assistant says la blanca no la tenemos en la cuarenta y dos, his size. He turns down the first blue shirt because es de rayas and he wants one that is lisa (plain). He buys the last one she shows him, azul claro, lisa, with Me la llevo. Option b is the striped shirt he rejects.
3 A Una mano con un billete de veinte euros
The book costs ocho euros con cincuenta, and the shop takes cards solo a partir de diez euros. Paying by phone is refused as well (Tampoco), so the man pays en efectivo with un billete de veinte and gets change. Options b and c are the two ways he asks about first.
4 C Un reloj que marca la una
The woman suggests a las nueve, but the baker says the cake will only be ready a partir de las once. At eleven she is at work, so she asks ¿Puedo venir a la una? and confirms vengo a la una. Nine is when the shop opens, and eleven is the earliest time the cake is ready.
5 A Dos amigos sentados en la barra
Javier suggests the terrace, but Marta wants to stay inside because hace mucho viento. The table by the window is reserved (Mira, tiene un cartel. Está reservada), so they sit at the bar: nos sentamos en la barra. Option b is the first idea Marta turns down, and c is the table they cannot have.
6 B Un ramo de tulipanes amarillos
The man asks for red roses, but the florist says las rosas rojas se nos han terminado esta mañana. She offers yellow tulips and white roses, and he picks the tulips straight away (Pues los tulipanes, que a mi madre le encantan). Option c is the white roses she mentions last, and he rules them out because his mother does not like white flowers much (Las flores blancas no le gustan mucho).
Narrador: Número uno.
Clienta: Buenos días. ¿Me pone un café con leche, por favor?
Camarero: Ahora mismo.
Clienta: Ay, no, perdone. Mejor un té. Esta mañana ya he tomado dos cafés.
Camarero: Muy bien, un té. ¿Va a comer algo?
Clienta: Sí, una tostada con tomate.
Camarero: Uy, ya no nos queda pan. Tenemos cruasanes y magdalenas.
Clienta: Pues un cruasán, por favor.
Narrador: Número dos.
Dependienta: Hola, buenas tardes. ¿Puedo ayudarle?
Cliente: Sí, gracias. Busco una camisa para una boda. Me gusta mucho esta blanca. ¿La tiene en la cuarenta y dos?
Dependienta: Lo siento, la blanca no la tenemos en la cuarenta y dos. ¿Qué le parece esta azul?
Cliente: Pues no sé. Es de rayas, y yo prefiero una camisa lisa.
Dependienta: Entonces mire esta otra. Es azul claro, lisa, y sí la tenemos en su talla.
Cliente: Ah, esta me gusta. Me la llevo.
Narrador: Número tres.
Cliente: Hola. Quería este libro de cocina. ¿Cuánto cuesta?
Librero: Ocho euros con cincuenta.
Cliente: ¿Puedo pagar con tarjeta?
Librero: Con tarjeta, solo a partir de diez euros.
Cliente: ¿Y con el móvil?
Librero: Tampoco, con el móvil es igual.
Cliente: Vale, pues pago en efectivo. Tengo un billete de veinte. ¿Tiene cambio?
Librero: Sí, sí. Aquí tiene el cambio, once euros con cincuenta.
Narrador: Número cuatro.
Clienta: Buenos días. Quería encargar una tarta de chocolate para mañana.
Pastelero: Muy bien. ¿A qué hora quiere recogerla?
Clienta: A las nueve, cuando abren, si es posible.
Pastelero: A las nueve es muy pronto, todavía no va a estar lista. Puede venir a partir de las once.
Clienta: Uy, a las once estoy en el trabajo. Salgo a las doce y media. ¿Puedo venir a la una?
Pastelero: Sí, claro.
Clienta: Perfecto. Entonces vengo a la una.
Narrador: Número cinco.
Javier: Marta, ¿dónde nos sentamos? ¿En la terraza? Hace sol.
Marta: Sí, pero hace mucho viento y tengo un poco de frío. Prefiero estar dentro.
Javier: Vale. ¿Y aquella mesa, al lado de la ventana? Desde ahí se ve la plaza.
Marta: Mira, tiene un cartel. Está reservada.
Javier: Es verdad. Bueno, pues nos sentamos en la barra, ¿no?
Marta: Sí, muy bien. Así pedimos más rápido, que tengo mucha hambre.
Narrador: Número seis.
Florista: Buenas tardes. ¿Qué desea?
Cliente: Hola. Quería un ramo de rosas rojas para mi madre. Mañana es su cumpleaños.
Florista: Uy, las rosas rojas se nos han terminado esta mañana. Tengo estos tulipanes amarillos, que son preciosos, y también rosas blancas.
Cliente: Pues los tulipanes, que a mi madre le encantan. Las flores blancas no le gustan mucho. ¿Cuánto cuesta un ramo?
Florista: Quince euros.
Cliente: Muy bien, me lo llevo.