1 B no pudo entrar en la carrera que quería.
Rosa wanted to study medicine, pero no me llegó la nota: her marks were not high enough, so she enrolled in nursing, planning to switch the next year. She discovered she liked the work only during her first placements, which rules out a. No teacher is mentioned.
2 A no saber cómo evolucionaban los pacientes.
In emergencies she sees patients for a few hours y no sabes qué les pasa después, and Al principio eso me costaba mucho. She mentions a ward only to contrast it with emergencies and never says ward work was hard for her, and she never complains about the number of patients.
3 C las esperas que causan los casos poco urgentes.
Lo que más nos desgasta son las esperas, and she explains that many people come with problems their family doctor could solve, so serious cases wait longer. Winter flu makes some days hard, but she introduces the main problem with Pero. The security guard is already there and has improved things, which rules out b.
4 A la situación es mejor desde que hay un vigilante.
Since a security guard was placed in the waiting room two years ago la situación ha mejorado bastante. Two years is when the guard arrived, not a period in which aggression grew. Verbal aggression is frequent (Verbales, muchas), which rules out c.
5 B le impiden cenar con su familia algunos días.
What she misses most is cenar con mi familia entre semana, which the night shifts prevent. After twenty years todavía no me he acostumbrado, so a is the opposite of what she says, and she never says she prefers nights.
6 C se informara mejor a los ciudadanos.
Besides hiring more staff, she would explicar a la gente cuándo hay que ir a urgencias y cuándo no, and she adds that many people do not know there is a health advice line. That is better information. She says nothing about charging patients or building hospitals.
Entrevistador: Buenas tardes. Hoy tenemos con nosotros a Rosa Méndez, enfermera del servicio de urgencias de un hospital de Zaragoza desde hace veinte años. Rosa, ¿cómo llegó a esta profesión?
Rosa: Pues un poco por casualidad. Yo quería estudiar Medicina, pero no me llegó la nota, y me matriculé en Enfermería pensando que al año siguiente me cambiaría de carrera. En las primeras prácticas en un hospital me di cuenta de que lo que me gustaba de verdad era el trato con los pacientes, y ya no me cambié.
Entrevistador: ¿Y nunca se ha arrepentido?
Rosa: Nunca. Alguna vez lo he pensado en una noche muy mala, pero se me pasa enseguida.
Entrevistador: ¿Y por qué urgencias?
Rosa: Porque cada día es distinto. En una planta conoces a los pacientes durante días o semanas. En urgencias, en cambio, los ves unas horas y no sabes qué les pasa después. Al principio eso me costaba mucho, y me iba a casa pensando en ellos. A veces incluso llamaba a la planta al día siguiente para preguntar. Con el tiempo he aprendido a desconectar, aunque hay casos que no se olvidan nunca.
Entrevistador: Se habla mucho de la saturación de las urgencias. ¿Es para tanto?
Rosa: Hay días muy duros, sobre todo en invierno, con la gripe. Pero lo que más nos desgasta son las esperas. Mucha gente viene por problemas que podría resolver su médico de cabecera, y eso hace que los casos graves tengan que esperar más. Y luego está la tensión con algunos familiares, que se ponen nerviosos y lo pagan con nosotros.
Entrevistador: ¿Han sufrido agresiones?
Rosa: Verbales, muchas. Físicas, por suerte, pocas. Desde hace dos años tenemos un vigilante de seguridad en la sala de espera, y la situación ha mejorado bastante.
Entrevistador: ¿Qué es lo más difícil de los turnos de noche?
Rosa: El cuerpo. Llevo veinte años haciendo noches y todavía no me he acostumbrado. Duermo por la mañana con tapones y antifaz, pero nunca descanso igual. Y lo que más echo de menos es cenar con mi familia entre semana.
Entrevistador: Si pudiera cambiar una cosa del sistema, ¿qué cambiaría?
Rosa: Contrataría más personal, sin duda. Pero también haría un esfuerzo por explicar a la gente cuándo hay que ir a urgencias y cuándo no. Muchas personas no saben que pueden llamar a un teléfono de consulta sanitaria a cualquier hora del día.
Entrevistador: Para terminar, ¿recomendaría su profesión a un joven?
Rosa: Sí, pero con una condición: que la elija por vocación. Si no, es muy fácil quemarse. Y que cuide mucho a sus compañeros, porque en una noche difícil son lo único que tienes.