DELE B2 reading task 2: Four texts
Comprensión de lectura, tarea 2
Read four texts and decide which one each of ten statements refers to.
Part of the 70-minute reading test: 36 questions, 25 points, in group 1 with writing. Every correct answer counts the same, and a wrong answer costs nothing.
Mi primer año como docente
Usted va a leer cuatro textos en los que cuatro docentes recuerdan su primer año de trabajo. Relacione las preguntas (1-10) con los textos (A, B, C y D).
Suggested time: 19 min.
Inmaculada
Aprobé las oposiciones con veinticuatro años y me destinaron a un instituto de un pueblo de Teruel, a trescientos kilómetros de mi familia. Llegué convencida de que lo sabía todo sobre matemáticas, y probablemente era verdad, pero no tenía ni idea de cómo mantener la atención de treinta adolescentes un viernes a última hora. Preparaba cada clase durante horas y llenaba la pizarra de ejercicios que nadie terminaba. Un día, Julián, el profesor de Historia, que llevaba allí casi treinta años, se sentó al fondo de mi aula. Al terminar me dijo algo que nunca he olvidado: «Les das tanto que no les queda tiempo para pensar». Desde entonces preparo la mitad y escucho el doble. Aquel invierno lloré más de una vez, eso sí, pero nunca se me pasó por la cabeza abandonar.
Óscar
Mi primer año como maestro lo pasé de colegio en colegio. Era interino y me llamaban para sustituir a compañeros de baja, así que entre septiembre y junio estuve en tres centros distintos de la provincia de Sevilla. Cuando por fin me aprendía los nombres de los niños, me tocaba hacer otra vez las maletas. Lo que más me sorprendió, sin embargo, fue la cantidad de papeles que había que rellenar. En la facultad nadie nos había hablado de informes ni de actas, y había semanas en las que dedicaba más horas a los documentos que a preparar las clases. En febrero llegué a mirar ofertas de empleo en otros sectores. Mi madre, que también había sido maestra, me convenció de que esperara al menos hasta el verano. Hoy llevo once años en el mismo colegio y me alegro de haberle hecho caso.
Rocío
Trabajé doce años como enfermera en la UCI de un hospital de Bilbao antes de dar clases en un ciclo de formación profesional de Cuidados Auxiliares de Enfermería. Conocía la materia mejor que nadie, pero el primer día me di cuenta de que eso no bastaba, porque una cosa es saber hacer algo y otra muy distinta es explicarlo. Además, la mitad del grupo eran personas de cuarenta o cincuenta años que querían cambiar de vida, y algunas me sacaban quince años. Me daba vergüenza corregirlas. Lo que me salvó fueron mis historias del hospital: en cuanto empezaba a contar un caso real, todo el mundo dejaba el móvil. Ahora organizo cada tema alrededor de un paciente imaginario. Y una confesión: ninguna guardia de veinticuatro horas me ha cansado tanto como aquel primer trimestre.
Germán
Llevo seis años compaginando mi estudio de arquitectura con unas horas como profesor asociado en la universidad. El primer curso me dieron una asignatura de primero con más de cien alumnos y nadie me explicó cómo plantearla. Hice lo único que sabía, que era copiar a los profesores que yo había tenido, que hablaban dos horas sin parar mientras proyectaban diapositivas. Fue un desastre. A mitad del cuatrimestre solo venían a clase veinte estudiantes, y las encuestas de final de curso fueron demoledoras. Al año siguiente lo cambié todo: clases más cortas, trabajo en grupo y visitas a obras. Sigo pensando que es absurdo que una universidad contrate a alguien para enseñar sin darle ni una hora de formación. A quien empiece le diría que no espere a que alguien le ayude y que pregunte.