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DELE C2 writing task 1: Written mediation

Expresión, mediación e interacción escritas, tarea 1

Listen twice to a talk of 4 to 6 minutes and read two or three texts of 1,000 to 1,300 words in all, then write a text of 400 to 450 words that combines the information from them that matters for the situation given.

Part of the 150-minute writing and mediation test: 33.33 points.

How writing and speaking are rated

El lobo vuelve a la sierra

Texto 1. Los ataques de lobo se duplican en la sierra de Valdeluna y los ganaderos denuncian retrasos en las ayudas

La comarca de Valdeluna registró el año pasado 87 ataques de lobo al ganado, más del doble que dos años antes, según los datos de la Consejería de Medio Ambiente. En total murieron o tuvieron que ser sacrificadas 412 cabezas, en su mayoría ovejas y cabras, aunque también se contabilizaron catorce terneros. Los técnicos calculan que en la sierra viven actualmente cuatro manadas, frente a la única que se detectó por primera vez hace una década. Según el informe técnico, siete de cada diez ataques se produjeron entre mayo y octubre, cuando el ganado pasa la noche en los pastos de altura, y la mayoría afectó a explotaciones que no contaban con perros de protección.

Para Aurelio Sastre, que cría cabras en Navalhonda, el problema no es solo económico. «Una noche de marzo perdí veintitrés cabras. Las ayudas me llegaron diez meses después y no cubrían ni la mitad de lo que valían, porque no cuentan los cabritos que esas cabras iban a parir», explica. Sastre asegura que desde entonces duerme en una caravana junto al aprisco durante la paridera.

La Consejería reconoce que el plazo medio de pago de las indemnizaciones es de ocho meses y lo atribuye a la falta de personal para tramitar los expedientes. Para este año ha aumentado un 40 % el presupuesto destinado a la prevención, que cubre hasta el 80 % del coste de los cercados eléctricos y de la compra de mastines. Sin embargo, según la propia administración, solo una de cada tres explotaciones de la comarca ha solicitado estas ayudas.

La Asociación de Ganaderos de Valdeluna considera insuficientes estas medidas y reclama controles de población en las zonas con más ataques. Su presidenta, Begoña Ruiz, critica además que las ayudas para la prevención obliguen a adelantar el dinero: «Muchos pastores no pueden gastarse seis mil euros en un cercado y esperar un año a que se los devuelvan». Las organizaciones conservacionistas, por su parte, recuerdan que el lobo contribuye a controlar las poblaciones de jabalí, que cada año causan en la comarca daños en los cultivos y accidentes de tráfico.

La asamblea comarcal convocada para el próximo mes reunirá por primera vez a ganaderos, ayuntamientos, técnicos de la Consejería y asociaciones ecologistas. Mientras tanto, los municipios de Navalhonda y Peñaseca han empezado a recibir visitantes atraídos por las rutas de observación de fauna, una actividad que algunos vecinos ven como una oportunidad y otros como una provocación.

Texto 2. La convivencia se dice muy fácil desde la ciudad. Begoña Ruiz, presidenta de la Asociación de Ganaderos de Valdeluna

Cada vez que alguien me habla de convivir con el lobo, me pregunto si sabe lo que significa esa palabra en una explotación de ovino. Significa levantarse a las tres de la mañana porque los perros ladran. Significa comprar, alimentar y vacunar a cuatro mastines que cuestan más al año que el seguro del tractor. Significa que un excursionista denuncie a tu perro porque le ladró en un camino que, por cierto, atraviesa tu pasto. Y significa, sobre todo, vivir con la sensación de que tu trabajo vale menos que el de un animal al que ninguno de los que deciden ha visto nunca de cerca.

Que quede claro: los ganaderos no queremos exterminar al lobo. Nuestros abuelos convivieron con él durante siglos, y lo hicieron con perros, con apriscos y con mucha gente en el monte. La diferencia es que entonces en cada pueblo había veinte pastores y hoy quedan dos. La soledad del pastor es el verdadero problema, y de eso no se habla en los informes. Mi hijo tiene veintiséis años y quería quedarse con la explotación. Después del verano pasado, en el que perdimos cuarenta ovejas en tres ataques, está buscando trabajo en la ciudad. Esa es la cifra que no aparece en ninguna estadística: la de los jóvenes que se van.

Pedimos tres cosas sencillas. Que las indemnizaciones se paguen en semanas y no en meses, y que tengan en cuenta el valor real de los animales, incluidas las crías que se pierden. Que las ayudas a la prevención se cobren por adelantado, porque una explotación pequeña no puede financiar a la administración. Y que, en las zonas donde los ataques se repiten pese a haberse tomado todas las medidas, se permita retirar a los ejemplares que causan los daños. No es venganza: es la única forma de que quienes todavía vivimos del ganado no tiremos la toalla.

Si la sociedad quiere lobos, y parece que los quiere, que pague lo que cuestan. Lo que no es justo es que la factura llegue siempre a la misma puerta.

Texto 3. Guía de prevención: cómo proteger el ganado. Fundación Sierra Viva

Ninguna medida de prevención elimina por completo el riesgo, pero la combinación de varias reduce los ataques de forma muy notable. Estas son las más eficaces, según la experiencia de las explotaciones con las que trabajamos.

Perros de protección. El mastín y otras razas de guarda conviven con el rebaño desde cachorros y lo defienden como si fuera su familia. Se recomienda al menos un perro por cada cien cabezas y nunca menos de dos por rebaño. Un perro necesita entre dieciocho meses y dos años de aprendizaje antes de ser plenamente eficaz, por lo que conviene incorporarlo antes de que se produzcan ataques.

Cercados nocturnos. Un cercado eléctrico móvil de un metro y veinte centímetros de altura, con cinco hilos, impide la entrada del lobo en la gran mayoría de los casos. Su principal inconveniente es el trabajo diario de montarlo y desmontarlo, y su eficacia disminuye en los terrenos muy accidentados. El material necesario para proteger un rebaño de quinientas ovejas cuesta alrededor de seis mil euros.

Presencia humana. La vigilancia del pastor, sobre todo al amanecer y al anochecer, sigue siendo la medida más eficaz, aunque también la más costosa.

Ayudas disponibles. La Consejería financia hasta el 80 % de la compra de cercados y de perros. Nuestra fundación asesora gratuitamente a los ganaderos para preparar la solicitud y presta material a las explotaciones que están a la espera de la resolución.

Más allá de la ganadería. En algunos pueblos de la comarca, la observación de lobos con guías locales ha empezado a atraer visitantes fuera de temporada. Esta actividad genera tensiones cuando los beneficios no llegan a los ganaderos que soportan los daños, y por eso defendemos que una parte de los ingresos se destine a financiar la prevención.

Qué hacer después de un ataque. Avise a los agentes medioambientales en las primeras veinticuatro horas, no retire los animales muertos hasta que los hayan examinado y fotografíe los daños. Una peritación rápida y bien documentada acorta el plazo de la indemnización.

Usted forma parte de la junta directiva de la Asociación para el Desarrollo Rural de la Sierra de Valdeluna. La asociación le ha encargado un informe para la próxima asamblea comarcal, en la que ganaderos, vecinos, ayuntamientos y técnicos de la administración debatirán cómo convivir con el lobo, que ha vuelto a la sierra después de décadas de ausencia. Para redactarlo, cuenta con una charla de la bióloga Elvira Montes y con tres textos. Primero escuchará la charla dos veces y podrá tomar notas. Después, utilice todas las fuentes, seleccione solo la información pertinente y organícela. En su informe deberá:

  • explicar a qué se debe el regreso del lobo y cuál es la situación actual en la comarca;
  • presentar las posturas de los distintos sectores implicados;
  • valorar las medidas de prevención, el control de la especie y el sistema de indemnizaciones;
  • proponer recomendaciones para la asamblea.

Número de palabras: entre 400 y 450.

Transcript

Buenas tardes a todos, y gracias por venir con este tiempo. Me han pedido que hable del lobo, y sé que en esta sala hay personas que lo han sufrido de cerca. Así que no vengo a contarles que el lobo es un animal precioso y que hay que quererlo. Vengo a explicarles lo que sabemos, lo que todavía no sabemos y lo que, en mi opinión, se podría hacer mejor.

Empecemos por la pregunta que más me hacen, que es por qué ha vuelto. La respuesta corta es que le hemos dejado sitio. Durante el último medio siglo, esta sierra ha perdido buena parte de su población. Los campos que se dejaron de cultivar se han llenado de monte, y con el monte han llegado los corzos, los ciervos y los jabalíes, que hace cuarenta años apenas se veían. Para un lobo, eso es una despensa. A eso se suma que la especie dejó de perseguirse como se perseguía antes. El lobo no ha vuelto porque alguien lo haya traído, como a veces se oye en los bares, sino porque ha encontrado comida y tranquilidad.

Déjenme aclarar algo sobre las cifras, porque circulan muchas exageraciones. Cuatro manadas no son cuatrocientos lobos. Una manada suele estar formada por una pareja y sus crías de los últimos años, entre cuatro y ocho animales, y cada una defiende un territorio enorme frente a las demás. Eso significa que la sierra no se va a llenar de lobos de forma indefinida. Lo que sí puede ocurrir es que los jóvenes que abandonan la manada busquen territorio en los valles vecinos, donde hoy nadie está preparado para recibirlos.

Segunda idea. El lobo prefiere la presa salvaje, pero no es tonto. Si encuentra un rebaño solo, de noche, junto al bosque, lo va a aprovechar, porque le resulta mucho más fácil que perseguir a un ciervo durante horas. En los seguimientos que hemos hecho en esta comarca, la gran mayoría de los ataques se produjeron en rebaños que pasaban la noche sin vigilancia y sin cercado. No lo digo para culpar a nadie. Lo digo porque ese dato nos indica por dónde hay que empezar.

Y por donde hay que empezar es por la prevención. Las medidas son conocidas y no tienen nada de nuevo. Los perros mastines, que nuestros abuelos ya utilizaban, los cercados eléctricos para recoger el ganado por la noche y la presencia del pastor. En las explotaciones de la comarca que han combinado al menos dos de estas medidas, los ataques se han reducido en torno a un ochenta por ciento en tres años. Pero quiero ser honesta con ustedes: reducir no es eliminar. Ninguna medida protege al cien por cien, y todas tienen un coste. Un mastín bien criado tarda casi dos años en ser eficaz, y si no ha crecido con las ovejas, no las defiende; hay que alimentarlo y, cada vez más, hay que lidiar con las quejas de los excursionistas que se lo encuentran en el camino. Un cercado eléctrico en una ladera llena de piedras es un quebradero de cabeza. Y estar con el rebaño día y noche no es compatible con tener una vida.

Tercera idea, y aquí sé que voy a generar polémica. Muchos ganaderos piden que se abata a los lobos que atacan. Lo entiendo perfectamente. Pero hay estudios que sugieren que matar lobos de forma poco selectiva puede romper las manadas, y que los ejemplares jóvenes, sin una manada que los organice, acaben atacando más al ganado. Otros investigadores discuten esa conclusión, y el debate científico sigue abierto. Lo que sí está claro es que eliminar lobos, por sí solo, no ha resuelto el problema en ningún sitio donde se haya intentado.

Y llego a las indemnizaciones, que es probablemente el punto más sensible. Hoy, cuando un ganadero sufre un ataque, tiene que demostrar que ha sido un lobo, rellenar un expediente y esperar. Y esperar mucho. Un sistema que tarda meses en pagar transmite un mensaje terrible: que el daño lo sufre uno solo y que a la administración le da igual. Yo propondría dos cambios. El primero, pagar rápido y con menos papeles, aunque luego haya que revisar algún caso. Conozco a ganaderos que ya ni siquiera piden la indemnización, porque el trámite les cuesta más que la oveja. El segundo, y más importante, dejar de pagar solo por los animales muertos y empezar a pagar también por la prevención y por la presencia del lobo en el territorio. Algunos países ya pagan a los ganaderos según la presencia de grandes carnívoros en sus pastos, haya ataques o no. Es una forma de reconocer que, si la sociedad quiere que el lobo exista, no puede pretender que el coste lo asuman solo quienes viven aquí.

Termino con algo que no sale en ningún estudio. Cuando hablo con ganaderos, lo que más me repiten no es el dinero, sino la sensación de que las decisiones se toman lejos, en despachos de ciudad, por gente que nunca ha pasado una noche con un rebaño. Mientras esa sensación exista, cualquier medida, por buena que sea técnicamente, va a fracasar. La convivencia con el lobo no se decreta. Se construye, y se construye escuchando. Muchas gracias.

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  • The introduction states the purpose of the report and the sources it draws on.
  • You use the talk and all three texts, and you rephrase what you take from them instead of copying whole sentences.
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Informe para la asamblea comarcal: la convivencia entre el lobo y la ganadería en Valdeluna

Introducción
Este informe reúne la información disponible sobre la presencia del lobo en la sierra con el fin de facilitar el debate de la próxima asamblea. Se basa en la charla de la bióloga Elvira Montes, en los datos publicados por la prensa comarcal y en los textos de la Asociación de Ganaderos y de la Fundación Sierra Viva.

Situación actual
Según Montes, el lobo ha regresado porque la despoblación ha convertido antiguos cultivos en monte, lo que ha multiplicado las presas salvajes, y porque la especie ha dejado de perseguirse. Hoy se calcula que hay cuatro manadas en la sierra, y los ataques al ganado se han duplicado en dos años: el año pasado se registraron 87, con más de 400 cabezas muertas.

Posturas de los sectores implicados
Los ganaderos no reclaman la desaparición del lobo, pero denuncian que soportan en solitario el coste de su presencia. Su asociación pide indemnizaciones más rápidas y ajustadas al valor real de los animales, ayudas a la prevención pagadas por adelantado y la posibilidad de retirar los ejemplares que atacan de forma reiterada. Las organizaciones conservacionistas, por su parte, subrayan el papel del lobo en el control del jabalí y proponen que el turismo de observación contribuya a financiar la prevención.

Valoración de las medidas
La prevención da resultados: en las explotaciones que combinan al menos dos medidas, como los mastines, los cercados nocturnos o la vigilancia del pastor, los ataques han bajado en torno a un 80 %. Ninguna, sin embargo, es infalible, y todas exigen un esfuerzo considerable. Llama la atención que solo una de cada tres explotaciones haya pedido las ayudas, algo que podría explicarse por la obligación de adelantar el dinero. En cuanto a los abatimientos, la comunidad científica no se pone de acuerdo sobre su eficacia, y la experiencia indica que por sí solos no resuelven el problema. Por último, un plazo medio de pago de ocho meses alimenta la desconfianza del sector.

Recomendaciones
A la vista de lo anterior, se propone a la asamblea:
- acortar el plazo de pago de los daños y revisar los criterios de valoración;
- adelantar las ayudas a la prevención y ampliar el préstamo de material;
- estudiar un pago por la presencia del lobo en el territorio, como ya hacen otros países;
- crear una mesa permanente en la que los ganaderos participen en las decisiones.

Solo así la convivencia dejará de ser una palabra que se pronuncia desde los despachos.